Universidad promovida por D. Pedro Álvarez de Acosta entre los años (1539-1463), dedicada a Santa Catalina de Alejandría con facultades de Artes, Cánones, Medicina y Teología. Felipe II la tomó bajo su protección y amparo adquiriendo una doble condición de Pontificia y Real Universidad. Debido a la falta de recursos económicos fue cayendo en decadencia desde el año 1751, con motivo de la Guerra de la Independencia Española se clausuró el 5 de agosto de 1807. Aunque se reabrió en 1814, no se volvieron a normalizar los estudios ni las cátedras. Considerándose un centro de agitación política desde 1833 hasta 1839 fue clausurada nuevamente. Posteriormente, este edificio fue instituto de segunda enseñanza, cuartel, instituto nacional y, en los meses de agosto, se realizaban cursos.