Arquitectura Popular / Monumento

Durante la Edad Media, Gumiel estaba completamente cercada por una muralla que contaba con cinco puertas: Cantarranas, Malpica, El Palacio, Colladiello y San Juan. Estas cinco entradas fueron las primitivas, todas ellas se encontraban en muy mal estado, casi intransitables, primero por la mala pavimentación que tenían y segundo por el paso de los carros y carretas con su correspondiente ganado. También contaba con una torre-fortaleza y numerosas galerías subterráneas. En el s. XIV el Rey Alfonso XI declaró a Gumiel de Izán «Villa Real».

De la antigua fortaleza medieval no queda más que algunas ruinas y las galerías subterráneas que recorren toda la zona.

En el extremo sur se conserva un trozo de la muralla que antiguamente rodeaba toda la villa.

En el extremo norte, en la calle Real, se ubica El Arco de los Mesones, una de las cinco puertas de acceso a la villa que tenía la antigua muralla. Por este arco pasaba el Camino Real de Madrid y posee una inscripción que data de 1786.

Todavía se puede pasear por algunas calles estrechas y empedradas, ver casonas de piedra con ricos escudos heráldicos y bonitas plazuelas que nos acercan a otra época.

De la época romana. La vía romana Clunia- Astúrica pasaba por el término y de ese paso nos quedan aún dos puentes romanos: el de San Pedro y el de San Antonio sobre el río Gromejón.