Edificio de construcción sobria, con grandes dimensiones. Durante el reinado de Carlos III, el obispo de Osma, Fr. Joaquín de Eleta edificó el Hospicio de patronato real. Obra de Luis Bernasconi, ayudante de Sabatini. La intención como su nombre indica era la de albergar a los menesterosos y gentes sin hogar, propio de una Casa de la Misericordia.