Arquitectura Popular / Monumento

Constituyó un paso a través del Duero dentro de la jurisdicción de Aza. No se conoce quién marca los límites de las Comunidades rayanas de Aza y Roa, pero se save que la comunidad de Roa, se abre al sur del Duero, tomando Berlangas, La Cueva y Nava. Por otra parte, Aza se abre hacia el norte del Duero hasta un amplio territorio suyo, llamado “La Recorva”, que hoy pertenece a Ventosilla. Para poder situar el puente de Roque debemos localizar un lugar llamado “Mojón de Santo Domingo”, aquí Castrillo limita con Hoyales, y ambos con Berlangas. A los dos lados del Duero, reconocemos la antigua presencia de un vado, descansadero y abrevadero de los rebaños de Roa, Aza y de los ganados de La Mesta, además de pastores particulares que iban y venían por la Extremadura Castellana.

Poco más arriba de este vado, a unos mil quinientos metros, se hallan los restos de un antiguo puente, situado en una hondonada poco visible. Los vestigios de una arcada y un basamento de otra que han desafiado a siglos y riadas, sus características corresponden a siglos XIV-XV y hacen pensar en un puente romano anterior. Este puente y su paso debió ser muy importante teniendo en cuenta los problemas judiciales que los ganaderos de la Mesta tuvieron con Aza. En verdad resulta extraño que este puente haya estado oculto a los historiadores, ya que por su emplazamiento, por su obra arquitectónica, tuvo que ser una de las principales vías de comunicación de Burgos y Soria con la Extremadura Castellano-leonesa para el paso de ganado y de la lana recogida en los esquiladeros de Segovia, transportada a los puertos de Santander y Bilbao.

El privilegio de comprar Ventosilla que el Duque de Lerma obtiene de Felipe III y que él se amplia a los bienes públicos, concejiles y valdíos de sus montes, hace que nadie pueda cazar, pescar, pastar, coger leña…, por ser coto real. Es lógico pensar que este puente se destruyó porque la gente pasaba al otro lado, robaba leña y se escondían los bandidos. Teniendo en cuenta que el poder del Duque de Lerma era casi absoluto ante el rey, poco pudieron importar las protestas de los pueblos y que el señor de Aza fuera el Conde de Miranda.

Además en el año 1500, ya se había abierto el puente de Aranda y la Villa había adquirido tanta importancia que muchos caminos se habían abandonado y otros se habían abierto derivando hacia ella.