Arquitectura Popular / Monumento

Desde su construcción, este puente ha sido necesario para salvar al río Arandilla y dar acceso a los terrenos agrícolas de la zona de Cantaburros, paraje denominado en el Catastro de Ensenada de 1752 como «Cantaborricos».

Fuentes documentales datan a este puente del siglo XVII, probablemente construido por canteros cántabros, dadas sus característias y la existencia de otros similares en el entorno geográfico de los que sí hay constancia de su autoría. En 1620 se realizan pequeñas reparaciones por don Miguel de Argos. En enero de 1765 hubo unas grandes crecidas que causaron serios daños a este puente. Una de las entradas de Aranda ya que, por aquí se venía desde Vadocondes.