A principios del siglo XX el cartero de esta localidad tenía muchas dificultades para acercar el correo a los distintos vecinos que compartían apellido y nombre. Por la imposibilidad de cambiar apellidos, el Ayuntamiento planteó cambiar los nombres de los nuevos nacidos. Tendrían que ser nombres que se diferenciaran claramente unos de otros.

El secretario del ayuntamiento se le ocurrió echar mano del martirologio romano. Aunque todavía hay muchos huertaños, sobre todo gente mayor, con nombres de los más variopintos, esta tradición está en vías de desaparición. Aquí les dejamos una lista de alguno de los nombres raros del pueblo:

AaronAbisinioAciscloAdalberto
AdelfoAdelinaAditaAfrica
AfrodisiaAgapitoAgurioAlarico