Arquitectura Popular / Monumento

Su fundación data del siglo XIII, con inicios en unas cuevas que se abren entre las calizas del borde del páramo, junto al nacimiento de unas fuentes, ocupadas por un colectivo de eremitas y situadas en el poblado denominado entonces como Aldea de los Valles. Fue reedificado a finales del siglo XIV bajo el patronazgo de Diego de Avellaneda, siendo ocupado por Carmelitas Calzados. Fernando IV El Emplazado, Rey de Castilla y León (1285-1312), concedió privilegios y decretos reales a favor de este convento el año 1302, cediendo para la fábrica de su iglesia todos los pechos que le contribuían los ocho pobladores de la aldea. Sus primeros patronos y reedificadores, hacia 1390, fueron D. Diego González de Avellaneda, señor de Villovela y Gumiel de Mercado. 

En 1752 el convento albergaba 19 religiosos. En el año 1810 fueron expulsados los monjes por el gobierno francés de José Bonaparte, volviendo al convento en 1815 y permaneciendo hasta 1835, año en que fueron exclaustrados definitivamente con la Desamortización de Mendizábal.

Descripción: La iglesia de estilo gótico, se construyó en tres fases. Inicialmente constaba de nave principal de planta rectangular, con la torre y coro a sus pies. Después se hizo la puerta en el Sureste y se amplió con nueva nave, para lo cual se abrió un arco en la pared de la nave principal. La puerta fue tapiada entre 1764 y 1766, pasando a ser la pared Oeste de la nueva sacristía y quedando los contrafuertes dentro de la misma. En el año 1582 se hizo el cuarto del Convento que corre desde la torre a la celda prioral y una cruz de piedra con gradas que estaba en el camino de Torresandino. El puente de piedra que está en medio de Las Encerradas, se hizo en 1649. En junio de 1651 se hizo el refectorio con púlpito. En el año 1655 se hizo la obra de la Capilla del Cristo de los Trabajos, con altar de piedra y cerrada por hermosa reja, ocupando una cueva contigua a la de Ntra. Sra. de los Valles. El retablo del altar mayor se llevó en 1842 a la Colegiata de Roa de Duero. En 1841 pasó a la Parroquia de Torresandino el retablo de la Virgen de los Valles y estatuas de la Virgen del Carmen y Santa Teresa. El altar de San Miguel se ubicó en la Iglesia de Villovela de Esgueva.