Son dos mojones que hay en la zona, muy próximos el uno del otro. El primero está entre Villanueva de Gumiel y Quemada y el segundo y más conocido es el llamado «Mojón de la Pijotada» o Pijotazo», que une los cuatro pueblos cercanos: Villanueva de Gumiel, Tubilla de Lago, Baños de Valdearados, Quemada y Gumiel de Izán. Hay diferentes leyendas sobre este megalito, pero la más conocida es la Leyenda de la Monja de Baños y el Fraile de Gumiel, llamado Celestino.

Esta leyenda dice así:

Del convento de Gumiel,
al suyo, que estaba en Baños,
tuvo que ir una monja,
hace muchos, muchos años.

Por temor a los ladrones,
que rondaban el camino,
acompañó a la monjita,
el hermano Celestino.

Por hacer ameno el viaje,
trajeron a colación
el sacrosanto misterio
de Cristo y su concepción.

Estando en estas, el fraile,
de repente, imaginó,
que era el Espíritu Santo,
y a la monja se lanzó

Al ver al fraile la monja,
en Príapo transformado,(*)
asustada echó a correr,
cual caballo desbocado.

Fatigada pidió al cielo,
le enviara protección,
este le mostró una piedra,
que aún sirve de mojón.

Detrás de este gran pedrusco,
la monja se agazapó.
¡Sálvame, Virgen María,
a Jesús me debo yo!

Con el hábito colgando,
del mayor garrote visto,
corría gritando el fraile:
«No te va a salvar ni Cristo».

Tan atroz era su furia,
y acerado su cincel,
que agujereó la piedra,
como si fuera un papel.

Tardó tanto «fray Tres Patas»,
en liberar su instrumento,
que pudo llegar la monja,
sana y salva a su convento.

Así dicen que ocurrió,
y de esta forma lo cuento,
la piedra está en Fuentelobo,
no creáis que me lo invento.

*PRÍAPO: personaje mítico de horrible aspecto,  que tenía un falo tan largo como el de un asno.