Su base de estilo románico se ha ido mezclando a lo largo de los años con estilos renacentistas y contemporáneos donde se puede apreciar los trabajos con piedra caliza de las canteras locales del monte de Mataredonda y su talla románica de la Virgen María muy poco común en esta zona de la Ribera del Duero como también su cruz procesional del siglo XVII hecha de madera de nogal y pino recubierto con oro y plata.