Famoso lugarteniente de la Guerra de Independencia. Nació en Castrillo de Duero en 1775 y fue ahorcado en Roa el 19 de agosto de 1825 por mandato de Fernando VII. Conocido también como “El terror de los franceses”, este liberal luchó por devolver esta tierra a sus lugareños, tras la invasión francesa. Muchas han sido sus célebres victorias, entre ellas su participación en la liberación de Roa en 1813, cuando acude al pueblo para ayudar al Cura Merino que realizó un ataque por sorpresa a los franceses que ocupaban la villa. Tras el fracaso del Trienio Liberal, Fernando VII vuelve al trono con el absolutismo. El rey, tras no lograr comprar la lealtad de Juan Martín, lo apresa en Olmos de Peñafiel y manda encarcelarlo en Roa, ya que la Villa era partido judicial. Se mantiene preso al militar en las inmediaciones de La Alhóndiga, una solariega construcción de siglo XVIII dedicada a la compraventa de cereal. Tras dos años de encierro se ordena su ejecución en la horca el 19 de agosto de 1825. Pocos años después de su muerte, el pueblo de Roa rinde homenaje a este guerrillero, dedicándole la calle de Las Armas a su nombre. Ya en 1993, la Asociación raudense Amigos de El Empecinado, promueve el levantamiento de su monumento, obra del artista burgalés José Ignacio Ruiz. Anualmente, con motivo de la fecha de su injusta ejecución, la Villa de Roa celebra un homenaje frente a su monumento.