Arquitectura Popular / Monumento
Palacio / Castillo

Majestuoso edificio situado en lo alto de un cerro rodeado por unas impresionantes murallas. Formado por dos fortificaciones, una de época medieval y la otra de época renacentista. Su origen, según fuentes arqueológicas se remonta a los siglo X-XI, como una fortaleza islámica de la cual no quedan restos visibles, pero que sin duda alguna jugó un papel importante en la frontera con los reinos cristianos. Durante el año 1059, Fernando de Castilla llevó a cabo las primeras obras para la reparación y reforma del castillo. Hasta 1370, Berlanga había sido una villa de realengo, pasando a manos de Juan Fernández de Tovar, primer señor de Berlanga y Almirante de Castillo, quien introdujo nuevas modificaciones en el castillo. A finales del siglo XVII comenzó su declive debido a los continuos saqueos sufridos por las gentes de la villa y por el desmantelamiento de sus estructuras llevadas a cabo por los propios Marqueses de Berlanga. Agravado tras el incendio producido el 20 de abril de 1660, hasta el punto que a finales del siglo XVIII este edificio solo conservaba sus muros. A principios del siglo XIX el Ayuntamiento de Berlanga de Duero adquiere todo el conjunto monumental del castillo, iniciándose así la consolidación, restauración y puesta en valor de este magnífico monumento.