Vadocondes – Inventariado de bodegas históricas

El pueblo de Vadocondes ha realizado un inventariado de su barrio histórico de bodegas, realizando una planimetría de las 96 bodegas y 116 lagares de la zona, además de las zarceras que se encuentran para facilitar la ventilación de las mismas.

Es maravilloso fomentar este tipo de iniciativas, con la finalidad de poner en valor todo el patrimonio cultural que tenemos en los pueblos de la comarca y que sea un impulso fabuloso para incrementar las razones por las que visitar la zona.

Os dejamos el texto escrito por Alfredo Sanz Sanza, impulsor y redactor del inventario:

Es la tierra sobre la que nos asentamos, la que todo lo cría, la que nos da de comer.

La tierra que ha acogido a nuestros antepasados, que la han trabajado con dedicación y sudores, plantando viñas y excavando bodegas.

Es la tierra de Vadocondes la que en el siglo XIII ya se consideraba como “una de las más antiguas en viñedo de las que ha habido y que hay” [1] en toda la Ribera del Duero.

O la que tres siglos más tarde cuenta con “243 vecinos que viven principalmente de las rentas del vino [2].

Es la tierra de Vadocondes la que llamó la atención del consejero del rey de Francia en 1603, al disponer sus bodegas subterráneas “en una cuesta de viña, fuera de los pueblos, cavadas en la roca” [3].

La misma tierra que en el siglo XVIII ve como la cosecha de vino se convierte en “el único trato para la manutención de los vecinos” o en “la primera y única riqueza de esta población” [4].

Es la tierra de Vadocondes la que en 1883 cuenta con la mayor superficie de viñedo de la provincia  [5].

La tierra en la que “no había que preocuparse por la venta del vino”, ya que “su fama era tal, que los vinateros entendidos llegaban de lugares lejanos, con sus carros, exclusivamente a comprarlo” [6].

Es la tierra vadocondina la que a finales de siglo XX aparece continuamente en las publicaciones que hacen alusión a bodegas y sobre todo a lagares tradicionales.

La tierra a la que en el siglo XXI llegó quien escribe estas palabras con la ilusión de plasmar en un trabajo para la posteridad la importancia de su extenso patrimonio vinícola.

Es la tierra de Vadocondes en la que se han inventariado 116 lagares y 78 bodegas,  referenciando sus nombres populares, apuntando sus características y representándolos en un plano que muestra la magnitud de todo el conjunto.

La misma tierra que, en medio de un incierto porvenir para los barrios de la arquitectura del vino ribereños, ha visto funcionar cinco lagares en la última vendimia con el propósito original para el que fueron construidos, hecho único al menos en la Ribera del Duero.

Es la tierra que abraza en su seno a las bodegas de Arriba y a las de Abajo, lugares que honran  la memoria de la vida de un pueblo, y que hemos de defender y valorar.

La tierra que ha permitido a Vadocondes salir adelante y caminar durante siglos gracias en buena parte a los esfuerzos realizados en sus viñas, lagares y bodegas.

Es nuestra tierra por tanto, a la que debemos nuestra existencia, donde se asientan nuestras raíces, el lugar en el mundo hacia el que se inclina nuestra querencia.

Es a la tierra de Vadocondes y a las gentes que siguen cuidando y dando vida a sus bodegas y lagares tradicionales a las que pretenden servir estas palabras de homenaje y agradecimiento por el trato recibido.

Que no olvidemos de donde venimos.

Alfredo Sanz Sanza, arquitecto redactor del Inventario de bodegas y lagares tradicionales de Vadocondes, 2017.

[1]     Archivo Histórico Provincial de Burgos, extraído de Zaparaín Yáñez, La Villa de Vadocondes. Bien de Interés Cultural, 2012.
[2]     Huetz de Lemps, A., Vignobles et vins du Nord-Ouest de l’Espagne, 1967
[3]     García Mercadal, J. Viajes de extranjeros por España y Portugal, T.II, 1952.
[4]     Archivo Municipal de Vadocondes.
[5]     Montoya García-Reol E., El viñedo en la historia de la agricultura burgalesa, 2012.
[6]     Fernández Ormaechea, Pedro. Aventuras de un Maketo, 1957.

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