bodegas de ribera de duero

Las mejores bodegas para visitar en la ribera del Duero y alrededores

No hay mejor plan que animar a amigos y familiares a ir de turismo gastronómico; más aún si puedes desplazarte con facilidad y disfrutar de la cultura de tu tierra. En Castilla y León hay lugares fantásticos para visitar, y la Ribera de Duero es uno de ellos. Por eso mismo, además de ciudades medievales y villas renacentistas, os recomendamos las mejores bodegas para visitar en la Ribera del Duero.

1. Bodega Emina Ribera de Duero

La bodega de Emina se encuentra en la localidad de Valbuena de Duero, pueblo con numerosos vinos de denominación. La localización y la cultura vinícola de la zona te harán disfrutar mejor de los productos que ofrece Emina. Entre dichos productos destacan una amplia gama de vinos tintos, rosados y verdejos seleccionados y embotellados cuidadosamente.

La historia de las bodegas Emina Ribera de Duero viene de la tradición vinícola de la zona, impulsada por Carlos Moro, presidente de Bodegas Familiares Matarromera, durante los años 90. Más tarde, proyectó una mejor idea de negocio y decidió fundar y construir la bodega de Emina Ribera de Duero en Valbuena de Duero en 2005, a orillas del río Duero.

A día de hoy, la Bodega de Emina Ribera de Duero es conocida por sus innovaciones en la producción de vinos y destaca por su enoturismo, que ofrece una visita a la bodega, a los viñedos y a otras instalaciones de gran importancia.

2. Bodegas Arzuaga Navarro

¿Quién no ha fantaseado con pedirse un buen vino Arzuaga? ¿Y si puedes disfrutarlo en su totalidad? Esas emociones nos las garantiza una escapada a esta bodegas de Quintanilla de Onésimo, en Valladolid. El lujo y la elegancia que encontrarás en las Bodegas Arzuaga acompañarán al vino de tu elección.

La familia Arzuaga, especializada en el vino tinto, te ofrece muchas posibilidades: desde su famoso vino La Planta, muy comercializado, hasta colecciones como Reserva Especial y Amaya Arzuaga. También podrás disfrutar de su vino blanco y rosado más preciados: Fan D.Oro y Arzuaga Rosae.

A todo esto se le añade las visitas a su bodega, con salones que mezclan lo moderno y lo artesano, junto a su restaurante taller y una amplia reserva de animales salvajes.

3. Bodegas Pinna Fidelis

Tanto las Bodegas Arzuaga como las Bodeas Pinna Fidelis ponen a Valladolid bien grande en el mapa. No obstante, si lo que buscas es algo más moderno, Pinna Fidelis es, desde luego, la mejor opción. Además, la localización de su bodega y viñedos destacan por su cercanía al precioso pueblo de Peñafiel, conocido mundialmente por su precioso castillo medieval, con una torre mayor robusta inconfundible.

Las instalaciones de la bodega hacen gala de una innovación creciente desde 2001. Destaca, desde un primer momento, la fachada tan moderna y atípica de su bodega principal, donde se elaboran y almacenan uno de los mejores vinos tintos de la zona. Entre ellos destacan los siguientes: Pinna Fidelis Joven, Pinna Fidelis Roble, Pinna Fidelis Reserva y Pinna Fidelis Crianza. A estos se les unen vinos verdejos y rosados de gran calidad y sabor como Pinna Fidelis Rosé y Pinna Fidelis Verdejo.

En tu visita a las bodegas y viñedos, te explicarán todas las curiosidades y procesos de elaboración del vino, mientras disfrutas de este.

4. Bodegas de Emilio Moro

¿Quién no ha probado un vino como este alguna vez? Su textura y aromas son dignos de saborear y disfrutar. Estas experiencias se remontan a 1891, cuando Emilio Moro, padre, comenzó a extender la cultura vinícola de su familia hasta que llegó a manos de Emilio Moro, hijo, quién continuo la empresa de su padre.

A día de hoy, el vino de Emilio Moro es uno de los más especiales y diferenciados gracias a sus clones de vino tinto fino y a un afán por la innovación: sensores de geolocalización, cuadernos de campo digitales, etc. Y todo esto sin perder la esencia de su legado. Ejemplo de esto son sus tres vinos nuevos y contemporáneos: Polvorete, Zarzal y La Revelía.

El enoturismo que ofrecen es verdaderamente diferenciador. No solo visitarás los viñedos y sus bodegas, sino que te invitarán a maridar uno de sus vinos con su menú especial: productos de la zona como espárragos, jamones, lechazo y postres deliciosos. Por eso, Emilio Moro es una de las mejores bodegas para visitar en la ribera del Duero. Además, experiencias como esta invitan a continuar el recorrido gastronómico de Castilla y León.

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